6 motivos para hacer un rebranding

Lucía Irureta
Lucía Irureta

¡Hola! Hacía mucho que no sacaba tiempo de calidad para entrar por aquí a darte consejos y contarte novedades.

No ha sido por falta de ganas, créeme. Siento que este es un espacio donde puedo hablarte de una forma más extensa que en un post de Instagram (o en mis Stories, donde solo cuento con segundos).

En los artículos de mi blog hay un tema que se repite con bastante frecuencia: el rebranding. De hecho, el último que rescaté a finales de 2020 ya trataba de esto. Pero hoy quiero abundar un poco más.

En esta ocasión voy a hablarte de los 6 motivos principales por los que YO MISMA he decidido hacer un rebranding,  por si puedes aplicarlos a tu propia marca.

1.- El cliente ideal (o el customer person o buyer person).

Te pido que analices el cliente al que estás llegando. Revisa y observa el tipo de cliente que te está contactando.

¿Realmente es el cliente con el que te apetece trabajar? ¿Está dispuesto a seguir tu sistema de trabajo? ¿Cree que tus tarifas son justas y está dispuesto a pagar por ellas? ¿Es un cliente que además de colaborar en el proceso queda satisfecho y recomienda tus productos o servicios?

Si la respuesta es SÍ, ¡genial! Entonces no sería motivo para el cambio. Si por el contrario tu respuesta es NO, aquí tienes un motivo de peso para volver a definir a tu cliente ideal y construir una marca que lo seduzca y lo atraiga.

En nuestro caso, al analizar los distintos tipos que clientes que llegan al estudio, teníamos muy claro los que eran buenos, buenísimos, los que queríamos mantener y los que teníamos muy claro que NO queríamos seguir atrayendo.

2.- Los valores.

Analiza si los valores de tu marca han cambiado. Si no han cambiado, analiza si tu imagen actual representa realmente lo que tu empresa trata de proyectar al mundo.

Por ejemplo. Imaginemos que ofreces servicios de psicología online. Servicios valiosos, que ayudan a crear una sociedad más sana mejorando la vida de tus clientes. Tu marca debería estar a la altura y expresar ese valor.

Otro ejemplo. Has creado una marca de ropa sostenible. Ofreces productos mimados, fabricados con materias de calidad y proveedores de proximidad, para cuidar que todo el proceso sea respetuoso con el medio ambiente. ¿No crees que tu marca debería reflejar de algún modo esos beneficios?

No os podéis imaginar cuantas empresas ofrecen unos servicios supervaliosos pero proyectan una imagen tan mediocre que devalúa el trabajo que hay detrás.

En mi caso, tuve que atravesar una crisis personal en la que olvidé cual era el propósito de mi trabajo. Al reconectar con él descubrí lo que lo tenía que poner en valor para proyectar una imagen a la altura.

3.- Servicios.

No es lo mismo tener una marca personal con dos servicios que dependan solo de ti, que tener una oferta amplia de servicios que dependan de terceros o un equipo mayor.Para que lo entiendas mejor: no es lo mismo ser masajista y dar masajes a domicilio, por ejemplo, que trabajar en una clínica de rehabilitación. La imagen de marca de esos modelos no deberían ser las mismas.

 

En el primer ejemplo el cliente puede permitirse una imagen más cercana y cálida, más personal, y en el segundo caso la imagen puede ser más “empresarial”, más despersonalizada y corporativa.

En nuestro caso, al unificar espacios y proyectar una imagen de equipo, no podíamos seguir con una imagen que solo me representara a mí.  Pero me explayo en el siguiente punto…

4.- Tu equipo.

Tal y cómo te comentaba, no es lo mismo trabajar solo que hacerlo en equipo.

Si trabajas solo, genial, puedes permitirte una imagen muy personalizada. Si por el contrario trabajas en equipo, tu cliente ha de entender que no solo te contrata a ti, sino a una empresa (donde también hay personas,  ¡obviamente! No se trata de transmitir una imagen gélida sin alma).

En mi caso, potenciar la visibilidad del equipo era una necesidad. A pesar de llevaba casi desde el principio trabajando con más gente, mis clientes solo me veían a mí y todo tenía que pasar por mí para que los proyectos avanzasen. Esto suponía un cuello de botella que no permitía que el trabajo fluyera como debía.

Proyectar una imagen de equipo permite que ellos tengan voz y que todo fluya mejor.

5.- Eleva tu marca.

¿Quieres estar mejor considerado? ¿Llevas muchos años en tu sector, sabes mucho de lo tuyo y crees que tu marca ya no te representa? Si se te ha quedado pequeña…, elévala.

Hazla más profesional, más elegante, más sofisticada… O más potente. Haz que tu marca se convierta en objeto de deseo. Así trasmitirás mayor confianza a tu público. Conseguirás atraer a un cliente más formado, más exigente pero de mayor calidad.

6.- Tendencias.  

Aunque como empresarios ante todo debemos ser fieles a nuestros valores, además es importante que escuchemos las tendencias estéticas del momento. No se trata de cambiar de marca como quien cambia de armario (invierno/verano), pero sí observar si nuestra marca tiene ya unos años y se ha quedado obsoleta y poco atractiva.

Muchas veces hacer un pequeño restyling para adaptarla sirve cuando menos de llamada de atención para nuestra audiencia, y una forma de volver a cosechar miradas. ¿Te has fijado cómo lo hacen los grandes? ¿Zara, BBV, BMW…? Todas ellas van puliendo y readaptando sus marcas.  Por algo será.

Espero que estos 6 motivos te hayan servido para aportar un poco de luz si estabas pensando en hacer algún cambio o veías que algo no terminaba de funcionar en tu marca.

Para cualquier cosa que necesites, ya sabes dónde encontrarme.

Lucía

 

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